La AEAT describe los sistemas informáticos de facturación como una forma de garantizar integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros. En lenguaje de empresa: menos facturas perdidas, menos cambios sin rastro y más control cuando hay que revisar lo emitido.
1. Más trazabilidad sin depender de hojas sueltas
Cada registro de facturación debe seguir una estructura común y una especificación de seguridad. Esto obliga a dejar atrás procesos frágiles: PDFs duplicados, numeraciones manuales, rectificativas improvisadas o cambios que no quedan documentados.
Orden por tipo de factura y operación.
Mayor control sobre alteraciones.
Datos listos para revisión y asesoría.
2. Más confianza para clientes y proveedores
Con la entrada en vigor de la normativa para los obligados, las facturas incorporan un código QR. Ese QR ayuda a verificar datos de la factura desde la sede de la Agencia Tributaria o su app, algo especialmente útil cuando una pyme quiere transmitir seriedad sin aumentar la carga administrativa.
3. Mejor preparación antes de 2027
Según la nota informativa de la AEAT, los nuevos plazos sitúan la adaptación de entidades sujetas al Impuesto sobre Sociedades antes del 1 de enero de 2027 y el resto de obligados antes del 1 de julio de 2027. Llegar antes permite probar presupuestos, facturas, anulaciones, rectificativas, cobros y exportaciones sin tensión.
Cómo lo aplica TrustCore
TrustinFacts está diseñado para trabajar con facturación preparada para VERI*FACTU, flujo de presupuesto a factura y soporte IPSI para Ceuta y Melilla. La ventaja práctica es tener menos piezas sueltas: facturación, impuestos, inventario y asesoría se coordinan desde el mismo contexto.